domingo, 8 de febrero de 2026

Flor-Zahra

Se llamaba Flor. La imagino como una mujer de carácter fuerte y laborioso, inquieta y sensible; más aún, profundamente empática y humana. Vivió en tiempos duros: trabajaba en el campo y, al mismo tiempo, cuidaba de sus tres hijas —Khadija, de nueve años; Sofía, de siete; y Safia, de cinco—, sosteniendo con ellas el peso cotidiano de la vida..

Su marido comerciaba con el pescado que él mismo iba a buscar al puerto de Jebha, un pueblo marítimo del Mediterráneo. No siempre vendía lo que traía; muchas veces lo intercambiaba por otros productos: higos, trigo, huevos… Aquel buen hombre tenía la ingenua costumbre de hacer una parada con su mula cargada para descansar en su casa del monte antes de adentrarse, con su mercancía, en lugares donde la carretera no llegaba.

Flor era ágil para aprovechar ese momento: sustraía una pequeña parte de la apreciada carga y la repartía entre los vecinos más necesitados, o simplemente regalaba, como quien padece un vicio incurable nacido de su propia naturaleza.

Vivían en una casa sin luz ni agua corriente, rodeada de naturaleza, humilde y sencilla. Flor estaba siempre atenta a todo y a todos. A la vuelta del marido, le preguntaba cómo había ido el negocio. Él era un hombre agradecido; incluso se alegraba al saber que gran parte de los beneficios —la baraka— se debían a los pequeños gestos solidarios de aquella gran mujer. Ella acababa confesando sus “fechorías”, haciéndolo cómplice de las futuras ofrendas a los necesitados. Él, hombre religioso, sabía que ayudar al prójimo era un deber.

Flor estaba embarazada de siete meses, ilusionada con la esperanza de tener por fin el varón tan anhelado. Pero el tiempo no permitía bajar la guardia ni dejar de trabajar. Aquella mañana, por un descuido, se llevó un gran susto: no encontró la mula en el establo. Todo indicaba que se había escapado en busca de buen pasto. Más que el miedo a perder al animal, la aterraba la idea de que invadiera el cultivo de algún vecino y tener que cargar con la vergüenza.

Flor salió corriendo, la buscó por todas partes hasta dar con ella. Regresaron juntas a casa, envueltas en el revuelo que la situación había provocado, sobre todo entre las niñas. Cuando todo parecía volver a la calma, como después de una tormenta, un dolor repentino la atravesó: le removió las entrañas y precipitó el parto.

Khadija, la hija mayor, asumió la responsabilidad de ir a buscar a la comadrona del pueblo. Flor se estremecía de dolor y, finalmente, dio a luz a un ser prematuro: un pequeño que visitó la vida solo por un instante y se marchó tan deprisa como había llegado. A pesar de las oraciones y de los inciensos encendidos para devolverle el aliento, aquel ser nacido estaba condenado a morir.

Flor quedó abatida, débil, pero no dejaba de pensar en sus tres hijas. En un momento de desesperación, le pidió a Khadija que preparara un puré de habas para que pudieran llevarse algo a la boca. Khadija nunca había encendido el fuego ni cocinado; preguntó cómo hacerlo. Su madre, desde la cama improvisada —más dura que la piedra, colocada frente a la puerta de la calle—, le fue indicando cada paso: un improvisado tutorial de cocina de una madre a su hija mayor, sabiendo que se acercaba su hora de dejar este mundo y que dejaba atrás a tres niñas obligadas a asumir responsabilidades sin opción a negarse.

Al final, Khadija superó aquella primera prueba culinaria. Se acercó a su madre y le ofreció un bocado y un vaso de agua. Fue lo último que Flor pudo ingerir antes de abandonar esta vida.

Flor era mi abuela, y Khadija es mi madre.

lunes, 12 de febrero de 2024

Sueño

 En mis naufragios no echo la culpa a la mala mar

Nadie me ha robado la tierra firme

Ni el viento me ha empujado

O digo que he zarpado del puerto cuando no debí zarpar

No me ha fallado la esperanza por llegar tarde

Ni maldigo mi suerte por no saber jugar

El tiempo es un cobarde que se escapa

Dejándome encharcado en sueño 

Y la pena de un sueño es despertar. 

domingo, 16 de julio de 2023

Ojalá

 

Ojalá tu noche se culmine con un bonito despertar

Que cada día sea un regalo

Un sendero llano para caminar

Ojalá que la sonrisa no te abandone

Que tus caídas sean lecciones

Y tú reto sea levantar

Tu silencio

Tu silencio me atormenta

me esconde las palabras

y me quedo a las puertas

de tu boca

esperando la condena

o la obsolucions

tu silencio me quita la vida

me mata las hores

tambien mi resucita

tu silencio auga mi llanto

Entre escombros y penas

Bajo los murros que yo subo y derribo

Tu silencio no sabe que hace con me existència

Imagino suuros en mi menta

Y voces que no salen de tu garganta

Si Tu no sabes, tu no sabes ,

No sabes, no sabes

 que hace tu silencio conmigo

me hace sentir ausente

empeñar el presente

y solo me queda esperar

jueves, 14 de octubre de 2021

Tan aviat

 

Tan aviat, comença la festa Major

Al meu cap bullien els pensaments

Les imatges i els records

Érem dos desconeguts

Vestits de colors i farcits de sentiments

Portaves el somriure de maquillatge

Jo, només et seguia amb la mirada

Dins meu tenia la meva festa muntada

Tenia els correfocs en vena

Al mig de la rotllana d'un vall de sardanes

Només observava com t'enfilaves cap amunt

com una enxaneta

i aixecar-te el braç quan ja estaves al meu cor

Tan aviat comença la vida com aquell dia

Esclats d'emocions, rialles i alegria.

I Tan aviat s'acaba la festa com havia començat

Desvaneixen les veus i les paraules

I es queda el silenci

Tu, ja no ets aquí

Tu, ja has marxat

Cuando Amas

 

Tu cuando amas, te rompes en mil pedazos

Cuando te aman, te derrites como una vela en plena noche

Tal vez, así como tu iluminas

Todo en ti se transforma

No paras de buscar en la mochila de las emociones

Todo te remueve, y todo en ti se renueva

Eres la misma semilla que no para de crecer

A veces Saltas al vacío sin miedo

A veces te da pavor bajar un escalón

Te dejas caer o te cuelgas en las cuerdas de la esperanza

Pareces araña, que teje su propia casa

O quizás un ser destinado a correr, saltar por existir

Trepas el muro deslizante de les ilusiones

Te imaginas volando o tal vez deseas tener alas para volar

Nada tuyo preciso

Nada tuyo anclado al suelo de la realidad

Menos tu tienda de campaña que la llaman propia vida, y un par de cosas para soñar

Te aferras como un loco a su locura

Motivas tu supervivencia por las ganas de seguir viviendo

El presente es aquel cielo que veías ayer nublado

El futuro es aquella intriga que no te deja ver

Los acontecimientos diluidos en el tiempo, la familia, los amigos…

La mezcla perfecta que te hace confiar en lo solido

Te hace confiar en lo noble, y lo extraordinario de algunes persones

Cuando menos lo esperan, ya no tienes miedo

 Ni la obscuridad, ni los caminos, ni las sales

de espera de lo cualquier hospital

Todas las estaciones se unen para hacerte del mismo día el año natural

El frio mezclado con el calor y la mezcla que no acaba de mezclarse

Respiras aire como lo demás y te parece poco

El oxígeno a veces parece injusto, cuando se hace de rogar

Te ahogas en tu cortado de café porque te falta una cucharadita de azúcar

Tu plural en los momentos difíciles se reduce en singular

Estar bien se paga al contado, no se fea

O hoy no, vuelve mañana

Tus esperanzas se reducen en ojalá

Un extracto lejano de quizás

El caos se hace dueño de tus pensamientos

El rey de tu ser

Se hace lento caminar. Sin embargo, caminas

Se hacer lento respirar. Pero respiras

Hay un día entero en el amanecer y el atardecer

Una vida entera entre miles de amaneceres y atardeceres

Rara vez se puede contemplar

No eres más que un cuerpo relleno de sentimientos y temores

No eres más que un ser que inventa sus propias condiciones

Que vive sometido a esas mismas condiciones

Esclavo de las preocupaciones

Ciervo de las emociones

Un corazón que late por que sí

Si no inventa sus razones.

 

viernes, 15 de mayo de 2020

El chico



Le miré a los ojos que derrochaban tristeza, su mirada me dejó perplejo, ja que no estaba preparado para la situación. Empezó a narrar su historia de vida, que podía haber resumido simplemente con una simple descripción de las heridas que marcaban su cuerpo. El joven buscaba las palabras para contar su historia de vida, pero se le adelantaron las lágrimas como un acto de rendición delante de sus propias emociones.

Una escalofriante vibración recorrió mi cuerpo al tocar su brazo, los sentimientos empezaron a hacer carrerilla dentro de mí. Mientras hablaba, yo solo me fijaba en su color tostado de piel.  por la ventana se empezó a escuchar como llovía, de modo que las gotas que golpeaban el cristal, llegaban tan profundo hasta mis entrañas.

Me concentré para poder entender lo que me decía, con este lenguaje mixto entre palabras y lágrimas. Incluso, me hice mano de las nociones básicas que he podido aprender sobre el lenguaje no verbal; los gestos, la mirada, el silencio, la respiración. pero al final me quedé sin palabras, solo tuve la valentía de decirle: ¡lo siento!


domingo, 10 de mayo de 2020

Mi Recuerdo

Esta carta está escrita a mano, la he recibido y con el permiso de la autora la comparto en mi blog:  


Cuando era pequeña, era muy fea…los niños lo decían…pero no me importaba.

Mi hermana mayor, siempre me decía que tiraba a bonita y que era la más graciosa.

¡Eso era lo más importante para mí!

En mi calle, vivía una viejita que se hacía llamar “NO SE SABE”, supongo que no era su nombre real, pero ella lo quería así. Siempre estaba en la calle, sentada en una silla, mirando.

Cuando cumplí 5 años, mi madre me hizo un vestido blanco; no recuerdo como era la parte de arriba, pero de cintura hacia abajo, era con mucho “vuelo”. Mi madre me dejó el pelo suelto. Siempre llevaba trenzas” y me puso un lazo blanco, “precioso”.

Sali corriendo con mi hermana para enseñarle el vestido a la “NO SE SABE”, y ella empezó a dar palmas para que bailara. Yo bailaba y mi pelo y mi vestido “volaron”.

Mi hermana me decía: ¡Estás muy bonita y eres la más graciosa!

“NO SE SABE” Seguía dando palmas y yo dando vueltas. “FELIZ” muy feliz!

“NO SE SABE” decía: Baila, baila, mi niña baila, que la vida mucho has de bailar, baila con toda el alma, y yo seguía bailando.

¡Feliz, muy feliz! Con mi vestido blanco y con toda mi alma.

Ahora…con en el tiempo, me doy cuenta que perdí a “NO SE SABE” a mi “HERMANA”.

Perdí mi vestido blanco, mi lazo blanco…

“Creo que también, he perdido mi alma”

Sigo bailando, porque mi esposo me ayuda…Pero creo que estoy cansada de bailar…

¡Solo quiero mi vestido blanco, mi lazo blanco, “NO SE SABE” …y mi alma!

Firmado: Una mujer

 

 

Ella

Ella renuncia al amor

Que viene de cualquiera

Ella no quiere que la quieran

Sin saberla querer

A sus 30 primavera

Y su edad de merecer

Ella tapa las heridas

Con una capa de esmalte

Sobrante de las uñas

Que no le paran de crecer

Ella guarda lo que siente

Queriendo o sin querer

En su corazón salvaje

Dentro de un cuerpo de fiera

Cuerpo de mujer

Ella se siente orgullosa

De cómo, donde y cuando

Quiere ser

Ella siente el coraje

Sin miedo a los balazos

Renuncia a la trinchera

Sin ganas de perder 

 

 

 

sábado, 2 de mayo de 2020

Reflexiones de Ramadán

Los minutos pasan y poco a poco la luz conquista el cielo dejando atrás la madrugada. Un silencio sin cantos de pájaros, y nada altera esta calma. Momentos que propician una intromisión plena en el fondo de mi ser, simplemente para tener consciencia de saber que si uno puede conocer a si mismo en los momentos de paz. El ajetreo nos suele dejar aturdidos por los acontecimientos. Seguimos el cauce del rio de la vida, nos arrastra con y sin piedad. De pronto, cuando forzamos una parada técnica en este camino no damos cuenta, o quizás tomamos consciencia de todo lo que nos hace felices, y diferenciarlo de aquello que nos entristece. No creo que valga la pena evitar el dolor cuando toca, o prohibir los momentos de alegría que nos proporciona la vida. Todo forma parte de este engranaje de nuestra existencia.
Sin embargo, quizás el alma puede ser lo más fascinante que poseemos. La imagino como algo depositado en un cuerpo, que a pesar del paso del tiempo puede conservarse como el primer día. A lo mejor, esa puede ser la única manera de evitar todas las limitaciones para entender las personas y otros seres vivos. El alma es aquello que no se ve, pero se siente. Por eso las almas bonitas se sienten antes de verlas dentro de un cuerpo o otro.
Llegar a este nivel tan profundo de consciencia requiere mucho trabajo, reflexión y temple. Pero este viaje a nuestro interior ayuda a buscar puntos de confianza para anclar nuestra vida y dejar de ser un simple cuerpo flotante, que solo sobrevive y se deja llevar por la corriente del tiempo. 

domingo, 22 de marzo de 2020

¡Querida abuela!


Me enteré de tu ingreso en el hospital, con la tirria que les tienes a estos sitios! Primero pensé en llamarte, pero después me acordé que te gustaría más bien leer mis palabras para masticarlas en tus largas horas de silencio. Así que te escribí esta carta.

Te imagino dolorida, asfixiada, pensativa, pesimista, sufriendo con miedo a lo que puede pasar. ¿te habrás echado de menos a tu gato? ¿a tus vecinos? ¿a tus telenovelas de la tarde,que nunca acaban a tu gusto? o quizás, al que más echas de menos, es a tu nieto que correteaba por todo el piso, , ¿y tu detrás recordándole que hay vecinos que viven debajo?

¡Tal vez te imagino que de vez en cuando sacar las pocas fotos que te quedan en la cartera, de cuando eras joven. ¡Por cierto! la foto de la comunión es super graciosa. Es la que sales medio llorando. Sin embargo, la que más te gusta porque te recuerda a tu infancia. También, te imagino hablando sola porque un tal psiquiatra lo recomendaba, o como siempre decías que lo haces para engañar a la soledad. ¡Ni puedo pensar cómo te la apañas para lidiar con la abstinencia del chocolate, con lo golosa que eres! Te veo remugando de la comida, porque te toca apechugar con la verdura hervida, el pescado soso, y el postre sin sustancias. Pero nunca te imagino rendir, ni creo que ese virus te haya podido quitar la valentía que siempre habías tenido. Tu misma decías: la valentía es como la energía, ni se crea ni se destruye solo se transforma.

¡Eres valiente abuela! No temas a la muerte, porque la muerte es cobarde, y huele a la gente que tienen miedo como hacen los perros ¿o eso dicen? Pero la muerte es tan segura como que la vida es un cumulo de ganancias. ¡Pues calcula! Gasta lo que tienes de los 1440 minuto que tiene el día, seguro que te quedan unos cantos para gastar hoy, mañana quizás tendrás unos cuantos más.

¡solo aguanta! Y te prometo guardarte todos los abrazos, y besos que no te había podido dar, te guardaré tu parte de la primavera que llegó ayer y ya la tenemos con nosotros confinada. Si te agobias tanto, saca la esperanza que tienes escondida en tus entrañas, como las ganas de vivir.

Acuérdate que tenemos una partida de parchís sin acabar! unos cartones de bingo sin estrenar, y sobre todo, un montón de sobaos y dulces que habíamos escondido para endulzar la amargura de estos momentos.

¡Un beso y hasta pronto!




viernes, 28 de febrero de 2020

María

María era mi gitana favorita! Ella cuenta que de joven era muy guapa, cosa que yo no cuestionaba, pero quizás pensaba que había llegado tarde para contemplar dicha belleza, ya que la mujer que tenía delante tenía la cara cansada, el cuerpo castigado y el alma en ruina. De hecho, alguna vez pensé echar la culpa a la droga, otras veces a la medicación que solamente distinguía por colores. Incluso llegué a sospechar que el estigma de su enfermedad mental o su discapacidad intelectual, habían sido cruciales en su desgracia. Tampoco descarté que sean los amores frustrados que haya podido tener a lo largo de su vida, de marido maltratador, a amante vividor, después aquel de la moto que se aprovechaba de su inocencia.
Simplemente a sus 40 tacos, parece que siempre había estado en guerra continua por y para vivir, disimulando la decepción por la familia que le había tocado. Aun así, siempre aprovechaba la ocasión para hablar de su padre con cierto orgullo, un gitano de toda la vida, súper elegante, firme y controlador. Pero siempre le tenía un cariño especial.
María miente con gracia, promete por costumbre e incumple por capricho. Una víctima clasificada como delincuente con historial, rebelde como ella misma. Ama con nobleza, y odia sin rencor. Lucha queriendo perder, Y pierde luchando como aquel que nunca cató con sus labios el dulce gusto de ganar. Sin embargo, quererla era obligatorio porque no había más remedio que hacerlo.

martes, 25 de febrero de 2020

¡Madre e hijo!

Le agarró fuerte, era medio abrazo medio desgarro. Ella no sabía si soltarle o retenerle contra su pecho. Sin embargo, sus lágrimas no la dejaban verlo con nitidez, aun haciendo esfuerzo con el ojo medio ciego. Su corazón latía con ganas, su respiración se cortaba, la voz le temblaba. Aun así, pudo pronunciar un espero verte pronto, cuídate o que dios te bendiga! Tal vez no eran ni siquiera frases, sino un tartamudeo de palabras sueltas que él hizo el esfuerzo de juntar. En este justo momento, él pensó que su madre sentía lo que sentía cualquier madre que acababa de soltar a su hijo mar adentro hacia la vida.
Ella lloró para fuera, él lloró por dentro. En un momento, ella se quedó con los brazos vacíos, él con el corazón encogido. En seguida se apresuró a bajar las escaleras de su casa; de dos en dos, de tres en tres…y luego perdió la cuenta. Solo quería alejarse para dejar de sentir el dolor de la despidida.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Esperanza


Recuerdo aquella habitación, la vela encendida sobre la base de un trozo de espejo,encima de un armario viejo. Era mi pequeño santuario de la esperanza, rodeado de oscuridad,que yo mismo provocaba cerrando puerta y ventana. La luz tenue luchaba por mí, porque le confiaba mi salvación de la tristeza. Estaba convencido que la esperanza hechaba raíces dentro de mí, y poco a poco iba floreciendo atravesando mi ser más profundo. Simplemente, me  dejaba llevar y por un momento me quedaba embobado observando como un ser tan pequeño era capaz de vencer la oscuridad.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Sonrisa


Le miré a los ojos  sin saber que sus pupilas están cerradas a calicanto, pensaba que era suficiente sentir,  que me bastaba con detectar su vibración o tal vez su energía. Pero los caminos estaban cortados, de tal manera que abrirlos requería un milagro o una sonrisa de mi parte que sea como un flechazo para acertar la diana de su corazón.

Des de entonces me hice adicto a la sonrisa. Todo parce fácil, todo parece posible. Así que, he entrenado los músculos para dar la bienvenida a cada nuevo día, cada momento, cada instante,  a su rosto y a cada rostro amable dispuesto a compartir un trozo de su vida con la mía. Incluso llegué a pensar que la sonrisa realmente es el milagro que hace lo que hacen las divinidades, pero está al alcance de las personas.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Gris y Azul


 
Levanto la mirada hacia el cielo. Todo plagado de nubes en forma de figuras, de pronto un adorable perro se convierte en una vaca, o tal vez una forma de monstruo se convierte en una silueta de persona. Un movimiento constante permite visualizar muchas formas y muchas combinaciones. Se difuminan unas en otras sin parar. Todo es posible en este juego, lo único que cambia es mi imaginación o quizás mis deseos de ver cómo cambian las cosas con un solo y leve soplo del viento.

Sin previo aviso, todas las figuras dejaron de serlo para formar parte de una sola capa gris que remplazó el cielo azul de esta mañana. En contra de lo que podemos pensar, el gris y el azul no se riñen, ni se contradicen. Menos aún, podemos pensar que uno simboliza la alegría y el otro la tristeza. De hecho, en el tránsito entre los colores, hay miles y miles de tonalidades que solo los llega a percibir unos ojos observadores des de la tranquilidad del alma. Nada es casual, ni mucho menos previsible. La belleza se esconde en la mirada más que en aquello mirado, y todo adquiere valor cuando empieza a existir.

Mientras inspeccionaba las tonalidades de la capa gris del cielo, un escalofrió recorría mi cuerpo en diferentes direcciones. Sin embargo yo hice caso omiso a estas advertencias  de que se cerca una buena tormenta.

Empezó a llover, pero yo estaba convencido que no era el momento de abandonar el lugar, justo cuando empezaba la fiesta. Me he sentido alagado por este regalo del cielo en forma de gotas, que caían como pedazos de felicidad repartidos por partes desiguales. Cada gota que impactaba con mi cuerpo provocaba una vibración que poco a poco se penetraba tan profundo  en mi alma hasta perder su propiedad como agua para convertirse en magia de sanación.

En estos momentos, solo cabía en mi pecho sentir, sin necesidad de pensar. Así que, me he dejado llevar como un rio en busca del mar. Mi piel impregnada con este líquido precioso y mis ganas de vaciar todos los malos sentimientos, limpiar hasta los últimos rincones. Para dejar paso a una sensación de calma y paz.

  

lunes, 14 de octubre de 2019

El Valle


Después de un largo camino, de repente me he visto parado en el medio de un valle extenso. En el horizonte, brilla un sol radiante, detrás mío un bosque de árboles gigantes, entre sus ramas se infiltran los rayos del sol. El sol y la sombra están repartidos por partes iguales. Me siento inmóvil pero con ganas de correr, pisar toda la hierba que pueda, respirar todo el aire que pueda, sin miedo, sin prisa, pero con mucho amor. Abrumado por mil sensaciones, me he sentido paralizado y por un momento pensé que el valle me acoge con fuerza, me estruje entre sus majestuosos brazos, y después me parte en pedazos para forma parte de su belleza. Todo verde como siempre he deseado, todo precioso como nunca  he imaginado. El canto de los pájaros es preciso como el latido de mi corazón, el susurro de las hojas debajo de mis pies, la brisa que golpea mi rostro con suavidad. No se puede pedir más a la naturaleza!  

martes, 17 de septiembre de 2019

Tengo


Tengo un alma de cristal y un corazón de plata

Uno me rompe por dentro y  el otro me mata

Tengo sentimientos pequeños

De pronto crecen y se van

Ni yo puedo, ni el destino los ata

 

lunes, 16 de septiembre de 2019

Estar triste


Estar triste es cuando la vida te arranca la sonrisa de cuajo sin mirar

Estar triste es cuando el destino te da la espalda y empieza a caminar

Estar triste es pensar en mil cosas, mil contradicciones, cuando marchitan los recuerdos como flores de primavera arrasados por otoño

Estar triste es cuando tu alma se encierra en tu pecho y tus pulmones resisten todo lo que pueden y de pronto vuelven a respirar

Estar triste es cuando intentas a sacar todos los sentimientos de golpe, las emociones en manadas, las palabras desordenadas,  y solo te queda llorar

Estar triste es viajar con las maletas a cuestas, y bajar en todas la estaciones para volver a empezar

Estar triste es cuando cierras los ojos para engañar el sueño, contar las ovejas y las heridas sin dormir, y confundir la conciencia con el despertar

Estar triste es marchar solo, como has venido y clavarte la pena de marchar

 

 

viernes, 22 de febrero de 2019

un día intenso

A la esperanza y media me levanto
tengo puesto el despertador
sobre la consciencia
un peldaño más allà  del deber
A la rutina y cuarenta tareas
me dirijo a mi camino
de prisa pasadas o tal vez en punto
dirección siempre por cada día
a veces con curvas. Otras, todo recto
sin parar
no suelo coger la autopista
quizás por los miedos o las incertidumbres del futuro
diría entre meitad y meitad, justos
A la alegría y cuarto
paro para almorzar con risas de temporada
tomo mi café. De paso, tomo mi tiempo
en la radio del fondo suena Pau Casals
eso sí, que no me lo esperaba!
el violonchelo me ataca donde más me duele
sin piedad
nunca pensé que la música puede hacer daño
Son la nostalgia y 30 recuerdos
ni más, ni menos
todo ajustado al ritmo del corazón
las emociones pasan volando
como la vida
cuando las agujas cruzan el ecuador del los sentimientos
Toca recoger!
son muy tarde menos cuarto o algo así?
me espero a la esquina que llegue el punto
A eso le llaman la puntualidad
no me gusta las cosas incompletas
ni las promesas sin cumplir
Algunos incidentes más tarde
me encuentro con una cara conocida
me dijo que hoy estrena sonrisa
marca iceberg
un cuarto de alegría
tres cuartos de tristeza
dijo que a la guerra y media de paz
había quedado con su marido
se siente confusa
entre coger el arma o dormir en la trinchera
disparar con la separación o esperar a la primavera
porque quizás haya más flores
me llaman de un teléfono con numero privado
contesto con euforia desmesurada
prometo comprar todo los artículos que me ofrecen
que jamás compraría, ni usaría
Eran la hipocresía y media
mientras mi despedía y caminaba hacia mi destino
Era la salvación clavada
los sesenta sentimientos que dura la empatía
me habían agotado. No me da muy bien consolar
esta vez cogí la autopista sin miedo
todo indicaba que un día tan intenso
llega a su fin
Son la fatiga y 45 ilusiones
mañana será otro día

Flor-Zahra

Se llamaba Flor. La imagino como una mujer de carácter fuerte y laborioso, inquieta y sensible; más aún, profundamente empática y humana. Vi...